1. Introducción
⌅¿Quien es capaz de saber cuantas lágrimas petrificadas, cuantos pensamientos enquistados, cuantas noches de insomnio y cuantas horas de lectura disuelve la acción de estas aguas en las vísceras de la gente activa y luchadora que acude a beberlas?
Fatigados del recio combate, venimos á pedir á la Naturaleza madre y reparadora que nos dé alivio. Doctor Pondal ¿no es cierto que la mejor virtud medicatriz reside en la Naturaleza misma?
Por eso yo quisiera que aquí la gente, en vez de bailar se acostara á las diez. Pero ¡váyale V. con esas a los muchachos!. Para ellos, diversión, para nosotros, agua y más agua, sueño, ejercicio, leche...y alguna discusión metafísica, que es muy difícil quitarse de vicios arraigados. [sic]
Mondariz, 24-09-1887
Emilia Pardo Bazán. 1 Reproducido en «En el Álbum del Establecimiento», La Temporada en Mondariz 3 (26-06-1921): 2.
El fragmento precedente pertenece al Álbum de Honor del balneario de Mondariz. Emilia Pardo Bazán, diagnosticada de una enfermedad hepática desde 1880, es testigo de balnearios europeos y gran asidua del balneario de Mondariz. 2 Yolanda Pérez Sánchez, «La escritora en el balneario. Emilia Pardo Bazán», La tribuna. Cadernos de estudos da casa museo Emilia Pardo Bazán 4 (2006): 271. Al igual que sucede en Europa, España vive en torno al último tercio del siglo XIX una época de florecimiento termal continuo hasta el primer tercio del siglo XX. En 1897 existen en España registradas como «verdaderas estaciones termales» más de cien establecimientos.3 Miguel Dávila, Guía de los Establecimientos Balnearios de España (Madrid: Establecimiento Tipográfico de Idamor Moreno, 1900), 9-11. Todas tienen un carácter terapéutico especializado, según la calidad del agua, y están destinadas, además, al descanso en la estación veraniega donde alimentación, ejercicio, higiene y ocio tienen su función en beneficio del organismo. El agua medicinal es un medicamento y su toma se hace a través de prescripción médica. A los balnearios llegan enfermos de todas las clases sociales que necesitan terapia, «gente activa y luchadora», pero también personas que buscan diversión en sociedad.
Esta investigación estudia la importancia de la actividad musical en el balneario de Mondariz, no solo como medio para la sociabilidad de la comunidad de visitantes, entendida como «cualidad involuntaria para vivir en grupos y consolidarse mediante asociaciones voluntarias» según el concepto de Maurice Agulhon, 4 Maurice Agulhon, El círculo burgués. La sociabilidad en Francia, 1810-1848 (Buenos Aires: Siglo XXI, 2009), 200-207. sino como institución para la transmisión y recepción de la música en localidades aisladas. El estudio de intérpretes y la historia social de la música se unen en este examen que pretende documentar los aspectos de la vida cotidiana del agüista, así como los lugares donde transcurre; la trascendencia de la música en el entretenimiento termal, los participantes y las programaciones. Se trata de una primera aproximación durante los primeros años de su fundación en 1898 hasta 1931. La elección de este período encuentra su explicación en dos hechos: la publicación de un periódico propio del balneario titulado La Temporada en Mondariz, sin el cual no sería posible este trabajo, y la disolución de la empresa del balneario fundadora. La motivación de adentrarme en estas aguas medicinales, junto con la estimulación de trabajar un tema poco estudiado parte de un mundo muy cercano a mí. Primero, por mi trabajo de profesora de oboe que me lleva a vivir en Stuttgart (Alemania), muy cerca de la región de termas de la Selva Negra donde la tradición en torno a este mundo todavía es latente; y por afinidad a mi ciudad natal, Baiona (Pontevedra), que también contó con una estación de balneario y tuvo un proyecto de ciudad moderna en torno a 1900.
Como en la mayoría de trabajos de historia musical en termas, la dificultad de encontrar fuentes relacionadas con esta actividad hace necesaria la labor de investigación de fuentes hemerográficas. Las fuentes principales se encuentran en la prensa emitida por el balneario de Mondariz. En primer lugar, para las preguntas del tipo de público, interacciones sociales, eventos y programaciones debe citarse el semanal La Temporada en Mondariz, una publicación de cuatro páginas gratuita para todos los agüistas donde se recogen hechos de interés para la comunidad: anuncios de conciertos, programaciones y reseñas; artículos de historia y cultura enfocados al turismo; el anuncio de la llegada de clientes importantes, entre otros. Por otra parte, para planos, fotografías y descripciones de lugares se cuenta con la revista ilustrada publicada en el balneario Mondariz, que se adquiere entre 1915 y 1922 bajo suscripción. En su corpus de novecientas páginas se recogen escritos de cultura regional desde literatura, pintura y música, y los eventos de mayor transcendencia del balneario relacionados con estos campos. Además, para completar la información es necesaria la consulta de otras fuentes: álbumes, postales, y guías de viajes aportan argumentos acerca de las confluencias sociales; y artículos de prensa nacional e internacional aportan datos de la afluencia de músicos. Por lo tanto, este trabajo se ocupa de la historia de la música en la vida cotidiana, orientada a través de estudios culturales, en el contexto de investigación de las residencias de verano.
La hipótesis inicial se basa en la convivencia de burguesía y clases populares, característica de las estaciones termales. Debido a esta complejidad, es necesario separar los diferentes lugares donde se desarrolla la actividad musical, porque cada uno tiene características diferentes asociadas a los estratos sociales de los residentes. Esto tiene una repercusión no solamente en el público, sino en la calidad interpretativa de los músicos y en el repertorio. Para ello, los cuatro epígrafes reflejan la necesidad de discernir las acciones de la comunidad en los lugares principales: Mondariz, un rincón para el entretenimiento estivo; el Salón de Fiestas; el Teatro del Balneario; los jardines y paseos del Establecimiento. En cada uno los objetivos principales son: estudiar los diferentes perfiles de público de las diferentes salas; aportar conclusiones sobre la actividad de músicos profesionales; elaborar un listado del repertorio interpretado por el cuarteto del balneario y la banda para observar la importancia de la estación balnearia para la transmisión de la música.
Como punto de partida, es pertinente destacar dos publicaciones del ámbito germano. Por un lado, la monografía Badeorte und Bäderreisen in Antike, Mittelalter und Neuzeit, una recopilación de actas del congreso celebrado en 1999 en la Universidad de Mainz. 5 Michael Matheus, ed., Badeorte und Bäderreisen in Antike, Mittelalter und Neuzeit (Stuttgart: Franz Steiner, 2001). Se trata de un proyecto pionero que abarca estudios de Medicina, Arquitectura y Musicología. Entre ellos destaca el capítulo de Christoph-Hellmut Mahling «Residenzen des Glücks. Konzert-Theater-Unterhaltung in Kurorten des 19. und frühen 20. Jahrhunderts» centrado en la importancia de las termas,6 Christoph-Hellmut Mahling, «Residenzen des Glücks. Konzert-Theater-Unterhaltung in Kurorten des 19. und frühen 20. Jahrhunderts», en Badeorte und Bäderreisen in Antike, Mittelalter und Neuzeit, ed. Michael Matheus (Stuttgart: Franz Steiner, 2001), 81-100. desde la Antigüedad hasta el primer cuarto del siglo XX, y su atractivo para músicos y compositores relevantes.7 Algunos ejemplos más conocidos: Bach, Wagner, Berlioz, Brahms… Hugh MacDonald, Música en 1853. La biografía de un año (Barcelona: Acantilado, 2019). De ellos, algunos escriben música para ser interpretada en el ámbito termal, como el Pyrmonter Kurwoche (1734) de Telemann.8 Mahling, «Residenzen des Glücks», 86. Otra publicación de interés es Fürstliches Arkadien. Sommerresidenzen im 18. Jahrhundert,9 Silke Leopold y Bärbel Pelker, eds., Fürstliches Arkadien. Sommerresidenzen im 18. Jahrhundert (Heidelberg: Heidelberg University Publishing, 2011). tras el congreso de la Universidad de Heidelberg en 2011, que amplía el foco de la tradición del descanso a las residencias de verano principescas europeas y su vida musical, desde el siglo XVIII, y el desplazamiento posterior hacia las zonas termales a lo largo del siglo XIX. Aquí se observa la diversificación de lugares para la música, en el exterior o en el interior del palacio, y su implicación con el repertorio y la cultura local. A partir de estas monografías, los trabajos sobre balnearios en Alemania se multiplican. En este sentido, se podría destacar el artículo de Christian Storch, «Musik und Theater in der Badekultur um 1800: Das Comödienhaus in Bad Liebenstein», en el que se investiga el impacto de la programación del teatro del balneario en la difusión de la música a una ciudad pequeña como Liebenstein.10 Christian Storch, «Musik und Theater in der Badekultur um 1800: Das Comödienhaus in Bad Liebenstein», Die Musikforschung 67, n.° 2 (2014): 154-174.
Durante los últimos veinte años la historiografía musical española ha ampliado sus fronteras de estudio abarcando la actividad de centros y agrupaciones musicales «secundarias» respecto a los grandes centros musicales que no se contemplan en la Historia de la Música española: las residencias de verano y los centros balnearios. Los estudios de balnearios en España se ocupan de los aspectos históricos, sociales, medicinales y económicos centrando el papel de estos establecimientos en el desarrollo del turismo decimonónico y las empresas hoteleras. Un ejemplo representativo de ello es la monografía The Development of the Hotel and Tourism Industry in the Twentieth Century (2023) de Carlos Larrinaga y Donatella Stangio. El volumen se ocupa del nacimiento de las empresas de turismo y hoteles de lujo. Un estudio más específico es el libro O lecer das aguas: historia dos balnearios de Galicia de Luis Alonso Álvarez, Elvira Lindoso-Tato y Margarita Vilar. En este, se hace un repaso de la evolución del uso de las aguas en la comunidad gallega, proporcionando datos inéditos de estadística de la afluencia de clases populares a balnearios considerados de lujo como Mondariz o La Toja, frente a las otras publicaciones mencionadas que desestiman la obligación de los balnearios a prestar servicio de beneficencia a los enfermos «pobres de solemnidad». Respecto al balneario de Mondariz, Una temporada en Mondariz. La Vida en un gran balneario gallego a finales del siglo XIX, de Yolanda Pérez Sánchez y el libro de Ricardo Gurriarán, Enrique Peinador Lines e Mondariz. Empresa, turismo e país. Ambos estudian cuestiones como el desarrollo de la empresa, la afluencia de la «alta sociedad», la separación de clases, la publicidad y la calidad de sus aguas. Proporcionan datos y fuentes importantes, pero ninguno aporta nada relevante en cuanto a su actividad musical. Por otra parte, la separación de clases presenta incongruencias, si consideramos la vida cultural que se genera en un balneario. Poniendo el foco en la producción musical del balneario de Mondariz, uno de los centros termales con mayor relevancia en España, se presenta una nueva perspectiva sobre la importancia de los centros termales. Un lugar atractivo para músicos e intelectuales, para recomponerse del «recio combate» de la vida cotidiana, para descansar, inspirarse, trabajar y, en palabras de Doña Emilia para la «diversión».
2. Mondariz, un rincón para el entretenimiento estivo
⌅Mondariz es uno de los centros balnearios más antiguos de España. La tradición del uso terapéutico de las aguas de Mondariz se remonta a la romanización de Galicia. 11 Es pertinente considerar la tradición termal que precede a la construcción de un centro balneario en el siglo XIX, para comprender la elección del lugar o para entender la afluencia de población local. Yolanda Pérez Sánchez, Una temporada en Mondariz. La Vida en un gran balneario gallego a finales del siglo XIX (A Coruña: Universidade da Coruña, 2013), 13. En nuestra época de estudio, la temporada oficial del balneario comienza el 15 de junio, hasta el 30 de septiembre.12 Carlos Menéndez y Fernández, Guía oficial de las aguas minero-medicinades y establecimientos balnearios de España (Madrid: Imprenta Hijos de J. A. García, 1906), 196. La afluencia a Mondariz está relacionada por el progreso de las vías de comunicación. El acceso se realiza por diferentes vías: desde la Península por vía férrea y en carruaje o en coche; por vía marítima desde América y Europa y, por supuesto, a pie (Figuras 1 y 2).13 La duración del recorrido, desde Madrid, se estima en torno a las cuarenta y ocho horas. Ricardo Gurriarán, Enrique Peinador Lines e Mondariz. Empresa, turismo e país (Vigo: Pío García Edicións, 2016), 23-26.
La restauración monárquica de Alfonso XII en 1874, en España, y en Galicia, el auge económico del último tercio tercio del siglo XIX, motivado por el crecimiento portuario y la emigración, configuran una nueva sociedad burguesa que busca imitar los gustos de la sociedad europea en la moda de los baños termales. 14 Luis Alonso Álvarez, Elvira Lindoso Tato y Margarita Vilar Rodríguez, O lecer das aguas. Historia dos balnearios de Galicia (1700-1936) (Santiago de Compostela: Galaxia, 2010), 12. En Galicia pueden observarse dos tipos de personas que acuden a los baños: los bañistas de las playas de la costa y los agüistas de las estaciones termales. Los primeros visitan diferentes puestos de baño con agua de mar (playas), y se mueven por las localidades limítrofes por lo tanto, tienen una cierta independencia social; sin embargo, el público de balnearios como Mondariz «acentúa su sociabilidad porque el vaso de agua que toma a una hora fija con los otros enfermos le solidariza con ellos; están obligados a la presencia recíproca» (Tabla 1).15 Wenceslao Fernández Flórez, «Los Bañistas», La Temporada en Mondariz 12 (22-08-1920): 1.
| Horario | Actividad | Observación |
|---|---|---|
| 06:00-09:00 | Desayuno | Chocolate, té o café y leche; pan, bizcocho y azucarillo |
| 09:00-12:00 | Consulta médica en oficina Gran Hotel y tratamiento agua en manantial de Gándara; paseo por jardines | Música extramuros |
| 12:00-14:00 | Comida | Sopa; cuatro platos, postre de cocina, entremeses y pan. Acompañamiento con música de la comida |
| 14:00-16:00 | Evitar la siesta | Concierto del cuarteto |
| 17:00-19:30 | Tratamiento de agua en manantial de Troncoso; paseo jardines | Música extramuros |
| 20:00-22:00 | Cena | Consomé, legumbres, dos platos, postres y pan. Acompañamiento musical de la comida |
| 21:00-00:00 | Velada musical y baile | Conciertos benéficos; fiestas privadas; bailes de sociedad |
En la región gallega en torno a 1904 y 1931 hay veintidós estaciones termales registradas, en las que se reparten una media de 97.853 agüistas por temporada, en cifras oficiales. Mondariz encabeza la lista con una media de 2.251 agüistas. 17 Alonso Álvarez, Lindoso Tato y Vilar Rodríguez, O lecer das augas, 45. A pesar de estas cifras, no es posible establecer el número preciso de visitantes que, sin duda, es superior a la indicada ya que, junto con los enfermos, es necesario considerar a acompañantes y turistas. Todos ellos abarcan estamentos sociales desde la nobleza, el ejército, la iglesia, altos cargos políticos, profesiones liberales, artistas y clases populares. Las estancias de cada uno varían según los tratamientos y, sobre todo, el régimen económico individual.
La creciente prosperidad de los balnearios en España se explica, además, gracias a la primera ley de Desamortización de Mendizábal (1837) que permite que fuentes y balnearios puedan ser adquiridos por particulares y empresas. Los propietarios del balneario de Mondariz, Enrique (1847-1917) y Ramón Peinador Vela (1841-1928), médico y abogado, abordan el proyecto de construcción de una villa termal partir de la compra de los manantiales de Gándara y Troncoso (1873). 18 Pérez Sánchez, Una temporada en Mondariz, 24. Desde la primera casa de baños de 1880,19 Alonso Álvarez, Lindoso Tato y Vilar Rodríguez, O lecer das augas, 406. tanto la infraestructura del balneario como la localidad crecen de manera exponencial. La creciente demanda de enfermos «acaudalados», da paso a la construcción de un complejo termal con un Gran Hotel (1898) (Figura 3), imitando las grandes termas europeas en lujo, confort e higiene, pero también de un asilo para hospedar a los «pobres de solemnidad» (1900).20 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 2 (10-06-1900): 3. La monumentalidad del nuevo establecimiento atrae no sólo a enfermos, sino a turistas. En consecuencia, otros empresarios invierten en la construcción de hoteles y casas ampliando el alojamiento en la localidad a precios asequibles facilitando el acceso a todas las economías.21 Según la periodista Aubrey Fitz Gerald Bell, las excepciones en cuanto a precio de lujo en la región se corresponde a los Grandes Hoteles de Mondariz y La Toja, ambos en la provincia de Pontevedra. Aubrey Fitz Gerald Bell, Spanish Galicia (Londres: John Lane, 1922), 41.
), 6.
Todo lo referente a la publicidad, la afluencia políticos e intelectuales y la organización de la vida cultural en el balneario cae sobre la responsabilidad de Enrique Peinador, como miembro y secretario del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid (1899), ciudad donde reside durante el invierno, 22 Gurriarán, Enrique Peinador Lines en Mondariz, 26. y como filántropo miembro de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra.23 Perez Sánchez, Una temporada en Mondariz, 25-26. Su hijo, Enrique Peinador Lines, quien toma la dirección de la empresa en 1907, continúa con la labor cultural de su padre, como miembro de la Real Academia de la Lengua Gallega, haciendo de Mondariz una de las sedes estivas de la intelectualidad gallega. Esto se refleja en los artículos de prensa a través de la colaboración de los intelectuales pertenecientes a estos círculos: Varela Silvari, Felipe Pedrell, Carlos Armiches, Victoriano García Marti, etc.
3. El salón de fiestas
⌅A pesar de que la primera noticia de una sala para conciertos se remonta a 1880, 24 «Crónica regional», El regional: diario de Lugo 2334 (23-09-1890): 2. (Anexos 1, 2 y 3) es necesario partir del edificio de 1898, por coincidir con la aparición de La Temporada en Mondariz. Éste se construye adyacente al Gran Hotel, y ambos edificios, hotel y teatro, son diseñados por Jenaro de la Fuente, arquitecto que cuenta ya con experiencia en edificios termales.25 Luis María Salgado Sáenz, «José Salgado/Casa de Baños: el elegante balneario de Vilagarcía “La Concha de Arosa”. Tratamientos hidroterápicos, descanso, encuentros entre los más diversos personajes, banquetes, tertulias, fiestas, bailes, veladas teatrales, musicales y excursiones», Caldas de Reis y Salgado, 25 de febrero de 2020, fecha de acceso 8 de septiembre de 2025, https://caldasdereisysalgado.wordpress.com/2020/02/25/jose-salgado-casa-de-banos-el-elegante-balneario-de-vilagarcia-la-concha-de-arosa-tratamientos-hidroterapicos-descanso-encuentros-entre-los-mas-diversos-personajes-banquetes/. Se trata de un complejo de dos plantas con cinco dependencias cuyo acceso es posible a través de diferentes entradas, unas exclusivas para los huéspedes alojados del hotel y otras para clientes no alojados.26 Mariano Fernández-Corredor y Chicote, «El Gran Hotel del Establecimiento», La Temporada en Mondariz 14 (06-09-1914): 2. La instalación se compone, primero, de salas destinadas a la biblioteca y sala de estudio de hombres y mujeres, por separado. Segundo, de un casino con dos dependencias con billares, tresillo, ajedrez, damas y otros juegos,27 Mondariz-Vigo-Santiago. Guide to de tourist (Madrid: Sucesores de Rivadereyra, 1912), 138. a excepción de los de azar, como la ruleta que, desde 1870, están prohibidos en España28 Esta ley pone a los balnearios españoles en desventaja de afluencia con Europa, a excepción de San Sebastián donde sí son permitidos. Miguel Pino Abad, «El turismo del juego a comienzos del siglo XX en España: el caso de San Sebastián», International Journal of Scientific Management and Tourism 3, n.° 1 (2017): 269. (Figuras 4 y 5). Las salas confluyen en la balconada del Salón de Fiestas, que ocupa el lugar central. Se trata de una sala multifuncional destinada a conciertos, bailes y celebraciones. El número de asientos puede ser variable y modificarse rápidamente (Figuras 6 y 7). Como sucede en otros balnearios europeos, la construcción de una sala de estas características refleja la importancia para los empresarios del coste-beneficio: un lugar pequeño donde se concentra un gran número de personas de alto poder adquisitivo y espectáculos diferentes.29 Storch, «Musik und Theater in der Badekultur», 156.
El uso de las instalaciones de recreo del Gran Hotel junto con el Salón de Fiestas, es posible a través del ingreso en la Sociedad Recreo de Mondariz. 30 Esta Sociedad se menciona en muchas fuentes, pero el nombre completo sólo se encuentra entre los panegíricos a la estatua de Enrique Peinador en 1918. Mondariz. Revista ilustrada 29 (1918): 596. Existen diferentes perfiles de acceso. En primer lugar, está incluido para todos los clientes del Gran Hotel en el precio de la estancia. Éstos pueden presentar damas de otros alojamientos en un máximo de tres señoras por temporada.31 «El Mondariz actual», Mondariz. Revista ilustrada 7 (1915): 155. El equivalente a diez pesetas sería 47 €, pero en términos de renta en 1910 suponía unos 483 €. Segundo, el resto de agüistas, visitantes de la villa termal o cualquier persona interesada puede disfrutar de la temporada de espectáculos con el pago de diez pesetas,32 Este precio se mantiene invariable hasta 1931. un lujo si se tiene en cuenta el coste de vida y la media del jornal español entre 1890 y 1931.33 Un coste muy inferior a una hogaza que entre 1890 y 1931 está por debajo de las 0,40 a 0,65 pesetas. La Gaceta de Madrid 110 (20-04-1890): 176. El jornal medio de los trabajadores agrícolas y obreros industriales, se sitúa entre las 2,9 y las 5,02 pesetas en España y entre 2,5 y 4,28 pesetas en Pontevedra. Esmeralda Ballesteros Doncel, «Una estimación del coste de la vida en España, 1861-1936», Revista de Historia Económica 2 (1997): 389-390. Por lo tanto, esta Sociedad está formada por una «clase acomodada», cuya economía permite el pago de los servicios.34 Alonso Álvarez, Lindoso Tato y Vilar Rodríguez, O lecer das augas, 406. En consecuencia, en la comunidad del balneario existe una «buena sociedad», que comparte afiliaciones en el entretenimiento,35 «El Mondariz actual», 155. y que la prensa describe en las reseñas de las veladas como reclamo: «damas hermosas deslumbradoras con el brillo de sus joyas, caballeros distinguidos entre los que tenían representación la literatura, las armas, la política, la ciencia, las artes, la nobleza, el comercio y la industria».36 «Fiesta benéfica», La Temporada en Mondariz 12 (17-08-1902): 2.
En la oferta cultural es posible discernir diferentes categorías. Primero, conciertos diarios en sesión de tarde después de la comida, a la 14:00. 37 Podría pensarse que este horario es normal para días festivos y períodos vacacionales, ya en 1865 en la Sociedad de Conciertos de Madrid, organiza conciertos los domingos a las 14:00. Ramón Sobrino, «La Sociedad de Conciertos de Madrid, un modelo de sociedad profesional», Cuadernos de Música Iberoamericana 8-9 (2001): 158. Tienen como finalidad la estimulación de la digestión de los clientes,38 Es necesario remarcar que las comidas en este tipo de establecimientos son muy abundantes. Además del clásico desayuno con chocolate, los almuerzos y las cenas están constituidos por más de cuatro platos. «Noticias convenientes a los señores huéspedes del Establecimiento», La Temporada en Mondariz 2 (10-06-1906): 3. en su mayoría enfermos del estómago, evitando el reposo de la siesta.39 «El Mondariz actual», 155. Desde la inauguración de la sala hasta la publicación del último número de La Temporada en Mondariz, en 1931, esta programación corre a cargo de la «orquesta» o «cuarteto» del balneario. Estos términos aparecen de manera indistinta en las fuentes para definir a la misma agrupación de cuatro componentes que se trasladan a propósito al comienzo de la temporada y desempeñan allí su actividad hasta el final de la misma. Probablemente, al igual de otras tradiciones termales, las partituras perteneciesen en el «baúl» de los músicos y no en el archivo del balneario.40 Storch, «Musik und Theater in der Badekultur», 171. Una reconstrucción del repertorio es posible a través de las fuentes de prensa, aunque sólo los conciertos de los domingos. Éste es internacional y refleja la importancia de transmitir las tendencias de la capital española. El programa sigue el modelo de la Sociedad de Conciertos de Madrid, dando prioridad a compositores alemanes, y según la preferencia de la sociedad madrileña, en especial a Wagner41 José Ignacio Suárez García, «La recepción de la obra wagneriana en el Madrid decimonónico» (tesis doctoral, Universidad de Oviedo, 2002), 1413, https://digibuo.uniovi.es/dspace/handle/10651/12770. (Tablas 2, 3 y 4). La estructura de cada concierto guarda una cierta similitud con el formato de la Sociedad de Conciertos. Sin embargo, se añade una primera pieza, una melodía perteneciente al repertorio gallego: 1. melodía/serenata; 2. obertura, 3. melodía; 4. una fantasía de ópera; 5. una danza; 6. obertura; 7. marcha (Figura 8).42 Suárez García, «La recepción de la obra wagneriana», 1413. Aquí subyace un deseo de difundir obras conocidas del repertorio sinfónico a un lugar donde no existe un gran teatro que pueda asumir el coste de la producción, siendo la versión del cuarteto una alternativa funcional y económica. Sin duda, sus componentes tienen experiencia con el repertorio y las circunstancias de este tipo de conciertos. Nótese que, para una agrupación tan reducida, la interpretación de piezas sinfónicas y operísticas requiere un dominio de la técnica instrumental muy depurado.
| Número de interpretaciones | Título | Compositor | Género |
|---|---|---|---|
| 16 | La Bohème (fantasía) [1896] | G. Puccini | Ópera |
| 16 | Tosca (fantasía) [1900] | G. Puccini | Ópera |
| 15 | 5. sinfonía (andante) [1808] | L. van Beethoven | Sinfonía |
| 14 | Lohengrin (preludio) [1850] | R. Wagner | Ópera |
| 13 | Marcha nupcial [1843] | F. Mendelssohn-Bartholdy | Ballet |
| 12 | Tannhäuser (marcha) [1845] | R. Wagner | Ópera |
| 12 | Tannhäuser (fantasía) [1845] | R. Wagner | Ópera |
| 9 | Etienne Marcel [1882] | C. Saint-Saëns | Ópera |
| 9 | Samson y Dalila (fantasía) [1877] | C. Saint-Saëns | Ópera |
| 8 | Canzonetta del op. 12 [1826] | F. Mendelssohn-Bartholdy | Cuarteto de cuerda |
| 8 | Serenata op. 15 [1865] | C. Saint-Saëns | Serenata |
| 7 | Romanza en Fa [1805] | L. van Beethoven | Romanza |
| 6 | La Bohème (vals) [1896] | G. Puccini | Ópera |
| Número de interpretaciones | Título | Compositor | Género |
|---|---|---|---|
| 13 | Tannhäuser (fantasía) [1845] | R. Wagner | Ópera |
| 11 | Scherzo D. 593 [1817] | F. Schubert | Scherzo |
| 11 | ¿Por qué? [1902] | J. Baldomir | Canción |
| 11 | Preciosa (obertura) [1821] | C. M. von Weber | Música incidental |
| 10 | Lohengrin (fantasía) [1850] | R. Wagner | Ópera |
| 10 | Rienzi (fantasía) [1842] | R. Wagner | Ópera |
| 10 | Rosamunda (bailables) [1823] | F. Schubert | Ópera |
| 10 | Mayo longo [1902] | J. Baldomir | Canción |
| 10 | Ti onte, mañán éu [1902] | J. Baldomir | Canción |
| 10 | Oberón (obertura) [1826] | C. M. von Weber | Ópera |
| 9 | Egmont (obertura) [1810] | L. van Beethoven | Música incidental |
| 8 | Coriolan (obertura) [1807] | L. van Beethoven | Obertura |
| 8 | Leonora (obertura) [1805] | L. van Beethoven | Ópera |
| Número de interpretaciones | Título | Compositor | Género |
|---|---|---|---|
| 13 | 5. sinfonía (andante) [1808] | L. van Beethoven | Sinfonía |
| 13 | Maruxa (preludio) [1914] | A. Vives | Ópera |
| 12 | Egmont (obertura) [1810] | L. van Beethoven | Música incidental |
| 10 | Coriolan (obertura) [1807] | L. van Beethoven | Obertura |
| 10 | Tannhäuser (fantasía) [1845] | R. Wagner | Ópera |
| 9 | Momento musical D. 780 [1828] | F. Schubert | Pieza para piano |
| 9 | Granada [1886] | I. Albéniz | Suite |
| 8 | Bohemios [1904] | A. Vives | Zarzuela |
| 7 | Parsifal (fantasía) [1882] | R. Wagner | Ópera |
| 7 | Lohengrin (preludio) [1850] | R. Wagner | Ópera |
| 7 | Rosamunda (bailables) [1823] | F. Schubert | Ópera |
| 6 | Sevilla [1885] | I. Albéniz | Suite |
| 5 | El Duquesito (fantasía) [1920] | A. Vives | Opereta |
Tras la cena, y para animar a agüistas y acompañantes, 43 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 7 (17-07-1901): 2-3. a partir de las nueve de la noche, hay una velada de música y baile en la que cada socio participa. El horario de remate es estricto y acorde al carácter del Sanatorio, hasta la medianoche.44 En algún episodio, para llamar al orden, la Dirección recuerda a los agüistas que se encuentran en un Sanatorio. Manuel Lezón, «Después del Homenaje», La Temporada en Mondariz 18 (28-09-1919): 2. Aquí es necesario distinguir diferentes categorías. Hasta 1931, son frecuentes las veladas con una finalidad concreta, que puede ser una recepción social, una fiesta benéfica o una fiesta temática.45 «Concierto de caridad», La Temporada en Mondariz 7 (14-07-1907): 2. Algunas, para contentar las «necesidades sociales» son organizadas por los propios huéspedes, sufragando gastos y restringiendo el acceso de personas a un círculo selecto;46 «Las fiestas en el balneario», La Temporada en Mondariz 13 (20-08-1900): 1. otras, por el balneario u otra institución relacionada con los círculos culturales de la familia Peinador. Las veladas suelen dividirse en dos partes y son señaladas por la actuación de la orquesta del balneario. Siguen la práctica de los salones del período isabelino, en la que músicos profesionales y aristócratas aficionados interactúan en veladas que buscan la calidad artística,47 Miguel Ángel Ríos, «Un escenario para las élites: la Filarmónica de Madrid (1872-1872) y su producción sinfónica», Cuadernos de música Iberoamericana 30 (2017): 141. pero con una configuración acorde a una sociedad más amplia. En ellas, los huéspedes demuestran sus dotes artísticas, dando lugar a programas en los que se interpreta música, se baila, se recita o se hacen trucos de magia. A esto le sigue la sesión de baile animada por la orquesta del balneario, en la que el público puede solicitar a la orquesta los bailables.48 «Concierto de caridad», 2. Hasta 1910 son normales las danzas europeas como cotillones, rigodones, cuadrillas y valses,49 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 7 (17-07-1901): 2-3. pero a partir de 1924, el jazz se introduce en la sala como música de baile preferida y, por primera vez, no es la orquesta del balneario quien ameniza la velada, sino una banda de jazz.50 «Noticias», La Temporada en Mondariz 7 (19-07-1925): 7
La afluencia de personalidades del mundo musical no es una cualidad exclusiva de los balnearios europeos como Baden-Baden o Karlsbad. A Mondariz acuden como agüistas y clientes del Gran Hotel cantantes del Teatro Real, como Ramón Blanchart, 51 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 12 (18-08-1901): 3. la soprano Paula Koralek,52 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 9 (28-07-1901): 3. o el barítono Cástor Méndez Brandón; Jesús Monasterio, Varela Silvari, Gerónimo Jiménez, José Tragó y Victoriano García Martí.53 No es posible señalar la fecha precisa, aunque se intuye que es anterior a 1920. Sus nombres se registran en el Álbum de Honor de los clientes del Gran Hotel. «El Álbum de Mondariz», La Temporada en Mondariz 2 (17-06-1901): 4. Mondariz usa el reclamo de «estrellas del escenario» para atraer clientes a través de la prensa. Es probable que el balneario hiciese descuentos en la estancia de los artistas que tomasen parte activa en las veladas musicales, como sucede en otros centros españoles con artistas del cuplé.54 «Balneario de Archera», Eco Artístico 65 (05-09-1911): 12.
Como se ve, hasta 1931, gran parte del entretenimiento está en manos del cuarteto. En una primera etapa, hasta 1920, sus componentes son profesionales miembros de la Sociedad de Conciertos de Madrid, la Orquesta Sinfónica y la Filarmónica de Madrid (Tabla 5). Los miembros del cuarteto se encargan de la programación de conciertos y veladas, así como de la ambientación de las comidas del restaurante. 55 «Os grandes balnearios e estancias d’aguas», Branco e Negro 104 (17-03-1898): 406. Por otra parte, a partir de 1915 desempeñan la labor pedagógica en torno a la fundación del coro y de la banda del balneario (Figura 9).56 «Orfeón Agarimos da Terriña», La Temporada en Mondariz 17 (26-09-1915): 2. No hay datos de un contrato pero es probable que se hiciese a través de la junta directiva de estas Sociedades.57 Los estatutos de la Sociedad de Conciertos estipulan que los socios deben asistir a los conciertos de la temporada de verano y no está permitido ajustarse «de manera individual con empresas que tengan como objeto dar conciertos». Sobrino, «La Sociedad de Conciertos de Madrid», 126 Los componentes del cuarteto tienen su actividad como profesores de orquesta y del Conservatorio Nacional desde el otoño hasta la primavera. Quizá hubiese un consenso para la creación de este tipo de agrupaciones reducidas, destinadas a lugares de ocio estivo para cubrir la temporada de verano, llegando a abarcar incluso balnearios de Portugal.58 En 1916 el pianista Luis Moles sustituye al director de la orquesta de Mondariz, José Ibarra, durante unos días, tras los cuales parte para el balneario de Vidago (Portugal), donde dirige el cuarteto del establecimiento. «Cosas de aquí», La temporada en Mondariz 3 (18-06-1916): 2. En el reglamento de la Sociedad de Conciertos la temporada estival de la orquesta se establece desde el 1 de junio hasta el 15 de septiembre.59 Sobrino, «La Sociedad de Conciertos de Madrid», 141.
| Año | Violín | Viola | Violoncello | Piano / Director |
|---|---|---|---|---|
| 1898 | Sin dato | Sin dato | Sin dato | Pantaleón Rodrigo |
| 1899 | Sin dato | Sin dato | Sin dato | Idem |
| 1900 | Luis Villa | Odón González | Fidel López | Idem |
| 1901-1904 | Manuel Romero | Miguel Berbel | Ángel Mesa | Idem |
| 1905 | Cecilio Gerner | Idem | Idem | Ricardo Montes |
| 1906 | Celso Díaz | Idem | Idem | Idem |
| 1907 | Idem | Idem | Sin dato, Palma | Idem |
| 1908 | Idem | Idem | Antonio Mompó | Idem |
| 1909-1910 | Santos Moreno | Idem | Vicente Mompó | José Ibarra |
| 1911 | Moisés Aranda | Idem | Ángel Mesa | Idem |
| 1912 | Ángel Abad | Idem | Idem | Idem |
| 1913-1914 | Idem | Idem | Isidoro Lozano | Idem |
| 1915 | Idem | Idem | Sin dato | Idem |
| 1916-1918 | Idem | Idem | Manuel García Rodríguez | Idem |
| 1919 | Idem | Idem | Viktor Mirecky Larramat | Idem |
| 1920 | Idem | Sin dato | Manuel García Rodríguez | Idem |
En 1919 José Ibarra gana la cátedra de armonía en el conservatorio de la Habana. 60 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 16 (14-09-1919): 2. Es posible que este hecho motive a partir de 1921 y hasta 1931 la sustitución por el cuarteto femenino profesional Cabarat.61 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 4 (03-07-1921): 2. Sus componentes, madre (Alice Cabarat) e hijas, son francesas formadas en el Conservatorio de París, conocidas en la Sociedad Filarmónica de Madrid62 «Trío Cabarat», El Salmantino 6 (15-02-1915): 2. (Tabla 6). Por lo tanto, es pertinente pensar que pertenecen a una red común de músicos. Desde el cierre de salas en Paris a raíz de la Gran Guerra, en 1914, realizan «tournées» en teatros y cafés de la Meseta durante el invierno, habituándose a interpretar repertorio español, y en casinos de Portugal y cafés de Galicia durante el verano.63 «Feal Hermanos. Kiosko La Terraza», El Noroeste 10090 (05-07-1917): 2.
| Año | Violín | Violín II | Violoncello | Piano / Director |
|---|---|---|---|---|
| 1921-1931 | Alice Cabarat | Camille Cabarat | Germaine Cabarat | Adrienne Cabarat |
4. El teatro del balneario
⌅El Salón de Fiestas, como se ha visto, es un espacio para cubrir la «necesidad» de bailes y eventos de los enfermos con una base social y económica más holgada. En Mondariz, al igual que otros balnearios y residencias estivas, 64 Thomas Betzwieser, «Von Gondolieri, Ruinen und Seeschlachten: der Theatrale Sommer in Franken», en Fürstliches Arkadien, eds. Silke Leopold y Bärbel Pelker (Heidelberg: Heidelberg University Publishing, 2011), 64. la cultura musical se desarrolla de manera progresiva. En 1916 se inaugura en el extremo opuesto de los jardines del Gran Hotel un nuevo complejo destinado a la «cultura de masa», «para proporcionar a los enfermos y sanos que los acompañen solaz, diversión y pasatiempo»:65 «Teatro-Cine», La Temporada en Mondariz 9 (10-08-1924): 3. el Teatro del Balneario. Para la gestión, la familia Peinador contrata a los empresarios José Sestelo, hasta 1923,66 «Notas Puentearesanas», El Tea. Semanario Independiente 130 (21-06-1916): 3. y Fausto Otero como sucesor hasta 1931 (Figuras 10 y 11).67 «En el Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 9 (10-08-1924): 3.
El entretenimiento se amplía pero sin duda, la gran novedad para Mondariz es que el acceso a la cultura se democratiza a través del pago de la entrada. Cualquier estamento social de la sociedad de enfermos, incluida la población local, puede acceder a la programación sin necesidad de pertenecer a ninguna Sociedad. Los precios de las localidades oscilan desde las 6 pesetas hasta a la entrada simbólica de 0,40 pesetas. 68 «Teatro de Mondariz», La Temporada en Mondariz 7 (21-07-1918): 2. A partir de entonces, se produce en el balneario un sincretismo social sin precedentes. Por primera vez, en las recesiones de la prensa aparecen los niños, «la gente menuda», como parte del público que asisten a los espectáculos atraídos por las proyecciones de cine. La prensa describe la afluencia como un «mosaico» de damas elegantes junto con aldeanas:
Los palcos, plantas y butacas, ocupados por distinguidas familias, […] daban a la sala un tono de sublime distinción y elegancia. […] todas las miradas se dirigían hacia dos palcos que formaban simpático contraste. Al lado del que ocupaban dos elegantísimas damas de nacionalidad austríaca que ostentaban soberbios aderezos de hermosos solitarios de brillantes y riquísimos echarpes de armiño de gran valor se sentaba una modestísima familia aldeana vistiendo las mujeres sus sencillos trajes y humildes pañuelos de percal de llamativos colores. 69 «Fiesta de Caridad», La Temporada en Mondariz 12 (20-08-1916): 1.
A diferencia del Salón la programación no es diaria pero abarca públicos muy diferentes. Primero, hay sesiones para ocio de masas, con proyecciones de cine mudo estadounidense y regional. 70 «En el Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 3 (29-06-1924): 3. Como suele suceder en otros teatros, se ofrece un «cine de atracciones»,71 Marta García Carrión, «Lugares de entretenimiento, espacios para la nación: cine, cultura de masas y nacionalización en España (1900-1936)», Ayer 90 (2013): 126. alternando proyecciones con otro tipo de espectáculos, como cuplé o piezas musicales regionales.72 «Teatro Cine», La Temporada en Mondariz 12 (20-08-1916): 1. El cine sonoro llega a España en torno al 1927,73 García Carrión, «Lugares de entretenimiento», 126. en Mondariz no se recogen noticias ni de la maquinaria, ni de la producción sonora.74 Este apartado requiere un estudio más profundo. Es probable que se tratasen de proyecciones itinerantes porque todo apunta que el Teatro cuenta con un atrezo escaso. Por otra parte, espectáculos destinados a un gran público de compañías españolas de zarzuela y teatro,75 «Sociedad Artística Linares Rivas», La Temporada en Mondariz 6 (14-07-1918): 1-2. espectáculos de varieté y cupletistas.76 «En el Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 3 (29-06-1924): 3. Los escasos datos del atrezo en la prensa se reducen a la decoración del escenario, producto del reciclaje del entonces desaparecido Teatro-Circo Emilia Pardo Bazán.77 «Hasta el año que viene», La Temporada en Mondariz 18 (01-10-1916): 1. Con probabilidad los medios técnicos son limitados. Prueba de ello es que las compañías que se contratan cuentan ya con decorados y vestuario, como la compañía de ópera y zarzuela de Salvador Orozco,78 Salvador Fernando Martín Montenegro, «Compañías de teatro profesional en Canarias durante la primera década del siglo XX», FORTVNATE 28 (2017-2018): 224. en 1917,79 «Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 9 (29-07-1917): 3. o la Sociedad Artística Linares Rivas, en 191880 «Sociedad Artística Linares Rivas», La Temporada en Mondariz 6 (14-07-1918): 1-2. (Figura 12). Como reclamo de público, La Temporada en Mondariz se hace eco de la utilería del espectáculo, como la actuación de la cupletista Asunción Muñoz con su «presentación suntuosa, maravillosa y aparatosa».81 «En el Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 3 (29-06-1924): 3. Además, para un público «selecto e inteligente en el arte musical» se ofertan conciertos de artistas itinerantes y músicos emergentes en «excursión artística».82 «Elvira Rey», La Temporada en Mondariz 16 (19-09-1920): 3. Un ejemplo de ello es la pianista y compositora Carmen Pérez García (1895-1978) en la temporada de 1916,83 «Teatro Cine», 4. quien además de conseguir el Premio de la Escuela Nacional (1910) y del Conservatorio de París (1911), es discípula de José Tragó,84 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 14 (01-09-1901): 3. cliente del balneario en la primera década del siglo XX y colega en la Escuela Nacional de José Ibarra. En Mondariz «Carmencita» interpreta, además de su obra En el abismo,85 «Teatro Cine», 4. obras de Bach, Mendelssohn, Chopin, Schubert y Albéniz, su repertorio habitual de los teatros y salones aristocráticos de Madrid.86 Teresa García Molero, «La pianista Carmen Pérez García (1895-1978) una andaluza internacional», Hoquet: Revista el Conservatorio Superior de Música de Málaga 19, n.° 9 (2021): 80-81. A partir de la inauguración del Teatro, la prensa anuncia la programación y artistas que son contratados. Algunos son conocidos, como se ha visto, otros son artistas emergentes, cuya trayectoria no es posible localizar en la actualidad: el compositor de varietés Hilario Rodríguez,87 «Crónica Teatral», La Temporada en Mondariz 10, (08-08-1920): 2. las pianistas Luisa Valle y Elvira Rey,88 «Elvira Rey», 3. o los tenores José Lasanta y David Rotuela.89 «Teatro del Balneario», La Temporada en Mondariz 12 (26-08-1923): 3.
Si el Salón de Fiestas es la sala para los músicos profesionales del cuarteto, sin duda el Teatro del Balneario es el lugar para las agrupaciones de aficionados del balneario: el coro «Agarimos da Terra», que cuenta con la sección instrumental «Carregal» (Figura 13); la rondalla femenina «Aceide»; el «Sexteto del Balneario» y el cuadro de declamación «Luis Freire». El coro, fundado en 1915 por José Ibarra, está formado por trabajadores del balneario. 90 «Orfeón Agarimos da Terriña», 2. Los ensayos del conjunto corren a cargo del violín de la orquesta Ángel Abad hasta 1921, durante el verano, y Oscar Serantes, director de la imprenta del balneario, durante el invierno.91 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 4 (22-06-1919): 3. A partir de 1922 la dirección anual pasa al gaitero del coro, Isidoro Portas.92 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 8 (06-08-1922): 2. Ataviados con el traje tradicional regional, los componentes cantan y bailan composiciones de la tradición gallega, algunas de ellas arregladas por los miembros del cuarteto.93 «Fiesta de caridad», 1. La rondalla, el sexteto y el cuadro de declamación también están formados por la plantilla del balneario. La rondalla «Aceide» surge en torno a 1918 y está compuesta por jóvenes operarias, dirigidas por el contador del balneario, Antonio Almagro (Figuras 14 y 15).94 «Un ruego», La Temporada en Mondariz 9 (04-08-1918): 1.
5. Los jardines del establecimiento
⌅En Mondariz, como sanatorio y residencia vacacional, no deben olvidarse los jardines y paseos, abiertos a todo visitante, que rodean los manantiales de las fuentes de Gándara, y Troncoso. Es el epicentro de la sociabilidad para los agüistas durante el día. Todos los enfermos deben hacer cola para tomar su tratamiento: 95 «Mondariz», Galicia Moderna 11 (01-10-1897): 17. la ingesta del agua de los manantiales. Para completar la efectividad, entre las ingestas se dan paseos y se hace ejercicio moderado.96 «Os grandes balnearios», 407. Las fronteras de clase y económicas que existen en los teatros son abolidas en la fila del agua y en los paseos del balneario. Todos los estamentos se encuentran «juntos y revueltos» en la espera y en los paseos, «obligados a la presencia recíproca» (Figuras 16 y 17). Emilia Pardo Bazán, veterana de termas, define este fenómeno como la «promiscuidad algo pegajosa de los balnearios».97 Emilia Pardo Bazán, «La vida contemporánea», Ilustración Artística 869 (18-04-1898): 538. En 1920 Wenceslao Fernández Flórez escribe en el ABC su testimonio en las fuentes Mondariz, donde observa la interacción necesaria entre enfermos en estos lugares:
El agüista acentúa su sociabilidad, porque el vaso de agua que toma a una hora fija con los otros enfermos le solidariza con ellos; están todos obligados a la presencia recíproca; es bien notorio que nada une tanto a los hombres como tomar juntos un vaso, ya sea de vino, ya de agua de Mondariz. […] Cuando usted toma un vaso junto al manantial de Gándara o de Troncoso y mira alrededor y ve 30 o cincuenta o cien personas que esperan, también con su vaso en la mano, siente la tentación de trincar con ellos, diciendo: «Señores: a la salud de todos los estómagos y riñones de la humanidad». 98 Reproducido en Fernández Flórez, «Los Bañistas», 1.
A partir de 1800 en Europa es habitual que cerca de las fuentes, para amenizar la bebida de las aguas, se sitúe la orquesta del balneario o grupos itinerantes. En esta tradición, los agüistas dan a los músicos una voluntad, lo que convierte a las termas en un lugar atractivo para ganar dinero. 99 Mahling, «Residenzen des Glücks», 88. En Mondariz sucede algo similar. En los jardines y paseos entre las fuentes se sitúan grupos de música y músicos mendicantes (Figura 18). El tránsito de diferentes agrupaciones musicales es constante.
A escasos metros de la fuente de Gándara y en el centro de la vida extramuros, en el quiosco de la música se ofrecen conciertos de la banda del balneario (Figura 19). Con la finalidad de «amenizar los paseos en el parque del Establecimiento», los conciertos tienen lugar dos días a la semana con dos actuaciones: una de once de la mañana a una de la tarde, y otra de seis a ocho y media. 100 «Terminación de la temporada de 1919», La Temporada en Mondariz 19 (05-10-1919): 1. Es interesante mencionar que dichos paseos incluyen la afluencia de las tiendas que rodean el parque y en las cuales, la música del palco funciona como música ambiental. Un ejemplo de ello es La Baranda, un paseo porticado al resguardo de lluvia y calor, como los Kurhaus Kolonnaden de las termas alemanas, construido por la familia Peinador en 1917 en la misma manzana del Teatro del Balneario para alojar toda clase de tiendas con artículos de moda nacionales y extranjeros.101 «Visite usted La Baranda», La Temporada en Mondariz 11 (15-08-1926): 1. Los conciertos no están sujetos a un patrón establecido, sino a las peticiones de los agüistas, que pueden concertar con el director «alguna obra que deseen oír en el concierto sucesivo».102 «Sección de espectáculos», La Temporada en Mondariz 4 (06-07-1924): 3. Al contrario de lo que sucede con el cuarteto, destacan arreglos de zarzuela, composiciones para banda, sobre todo bailables, así como música de la región con muiñeiras, melodías y baladas (Figura 20), siguiendo la tendencia del repertorio ya establecido desde finales del XIX de las bandas de Galicia (Tablas 7 y 8).103 Lorena López Cobas, «Las bandas de música en Galicia: aproximación al caso de la ciudad de A Coruña en el siglo XIX», Revista de Musicología 31, n.° 1 (2008): 83-109.
| Número de interpretaciones | Título | Compositor | Género |
|---|---|---|---|
| 8 | Angelita: gavota para banda [1901] | M. San Miguel Urcelay | Fantasía |
| 5 | Negra sombra [1892] | J. Montes | Canción |
| 5 | Alborada gallega [1914] | J. Montes | Canción |
| 5 | Rapaciña xeitosa | A. Abad | Muiñeira |
| 5 | El niño judío [1918] | P. Luna | Pasodoble |
| 4 | El asombro de Damasco (fantasía) [1916] | P. Luna | Zarzuela |
| 4 | Serenata Oriental | P. Luna | Fantasía |
| 4 | Amar es vivir | J. Páramos | Vals |
| 3 | La Navarrica | M. San Miguel Urcelay | Jota |
| 3 | ¡Viva Madrid! | A. Abad | Pasodoble |
| 3 | Pasodoble de aires gallegos | J. Montes | Pasodoble |
| 2 | Charlot | M. San Miguel Urcelay | Pasodoble |
| 2 | Paella Cupletera | J. Páramos | Fantasía |
| Número de interpretaciones | Título | Compositor | Género |
|---|---|---|---|
| 90 | Himno gallego [1889] | P. Veiga | Himno |
| 22 | A la bandera española | R. Franco | Canción |
| 17 | Pavanna de Luz-Henna | M. San Miguel Urcelay | Fantasía |
| 15 | Música, Luz y Alegría [1916] | F. Alonso | Revista |
| 14 | Idilio gallego | R. Franco | Fantasía |
| 13 | La perfecta casada (fado) [1920] | F. Alonso | Revista |
| 13 | La perfecta casada (canción y danza egipcia) [1920] | F. Alonso | Revista |
| 12 | O tío Xan [1928] | M. San Miguel Urcelay | Muiñeira |
| 12 | María Sol (selección) [1925] | J. Guerrero | Zarzuela |
| 10 | Vals sentimental | R. Franco | Fantasía |
| 9 | Los Gavilanes (pasodoble) [1923] | J. Guerrero | Zarzuela |
| 8 | La Montería (fox-trot) [1922] | M. San Miguel Urcelay | Zarzuela |
| 8 | Después de la victoria | M. San Miguel Urcelay | Marcha militar |
Al igual que el coro, la banda nace a partir del deseo de la familia Peinador de facilitar a los obreros una educación «selecta». 104 «La velada del domingo», La Temporada en Mondariz 6 (09-07-1916): 2. Desde su debut en 1916, actúa en las fiestas patronales del Balneario y otras localidades limítrofes; en veladas del Salón y del Teatro del Balneario; y ameniza verbenas organizadas por distintos alojamientos de Mondariz (Figura 21).105 «Noticias», La Temporada en Mondariz 9 (03-05-1930): 5. Sin embargo, el primer cargo de esta agrupación es ofrecer una programación cultural en el corazón de la vida de la localidad, desde el templete de la música, y con el Gran Hotel de telón de fondo. Los ensayos tienen lugar durante el año y la actividad de conciertos coincide con la estación termal. El director recibe una prestación anual de cuatro mil pesetas, con elección bajo concurso.106 Desde 1916, hasta 1931 se registran los siguientes directores: Agustín Sánchez (1916); Juan González Páramos (1918-1919); Manuel García Rodríguez (1920); José Carreras (1921-1923); Rafael Franco Rastrollo (1924-1926) y Juan Pomar (1927-1931). A partir de 1924 la preparación de los músicos de la banda toma el nombre de Academia de música, y los miembros realizan exámenes finales para ser adjudicados a los atriles.107 «El nuevo director de la Banda de música del Balneario», La Temporada en Mondariz 1 (15-06-1924): 2-3.
Además de los conciertos de la Banda del Balneario, se realizan verbenas y fiestas regionales, desde la fiesta patronal del Carmen a fiestas de carácter regional, 108 «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz n.º extra (01-12-1929): 2. donde confluye toda la comunidad. En ellas, la familia Peinador saca a relucir lo mejor para atraer a todo tipo de visitantes. Al respecto pueden observarse tres puntos. Primero, dando la oportunidad de disfrutar de bandas importantes, como la banda del Regimiento de Zamora. Segundo, en la Capilla del Balneario se pueden escuchar celebraciones religiosas de gran solemnidad con músicos del «coro alto» de las catedrales gallegas.109 Como el tenor José Uriona de la catedral de Tuy. «Año 1902», La Temporada en Mondariz 16 (23-09-1923): 4. Otro ejemplo es Manuel Uzal, de la catedral de Compostela, «Sección religiosa», La Temporada en Mondariz 5 (04-07-1920): 2. Tercero, se contratan grupos regionales, como el quinteto de Maravillas que dirige la gaitera Áurea Rodríguez.110 «La fiestas del Carmen en el Balneario», La Temporada en Mondariz 5 (10-07-1921): 2. Las costumbres regionales son un atractivo para los turistas del norte de Europa, que encuentran la danza gallega «elegante».111 Catherine Gasquoine Hartley, Spain Revisited (Londres: Stanley Paul & Co, 1911), 101.
Por último, a partir de 1924 hay una nueva tendencia en los jardines. Llegan a la veranda del Gran Hotel bandas de café-concierto y de jazz que amenizan mañanas y tardes a diario, cubriendo las pausas de la Banda del Balneario. Desde entonces, pasan por este lugar el Trío Hispania, 112 «Las tardes del parque», La Temporada en Mondariz 9 (02-08-1925): 7-8. la Jazz-Band Balsau (Figura 22),113 Compuesta por Ramón Dotras, piano; Santiago Escolá, violín; Manuel Gallego, violoncello y Rafael Usabal, «jazz-drummer». «Cosas de aquí», La Temporada en Mondariz 6 (12-07-1925): 6. la Jazz Cathalonia114 «Con profesores procedentes de la orquesta de Pablo Casals y el Liceo de Barcelona»: Pablo Dini, violín; Manuel Gallego, violoncello; Prudencio Riera, piano; Damián Martínez, percusión. «El jazz-banda Cathalognia», La Temporada en Mondariz 15 (12-09-1926): 8. y la orquestina Yust.115 «Orquestina Yust», La Temporada en Mondariz 8 (28-07-1929): 4. El jazz llena de música los jardines del parque y las nuevas generaciones se sienten atraídas por esta música, que la reclama para las veladas nocturnas en el Salón de Fiestas, hasta las últimas noticias que llegan de la imprenta del balneario. Como ya sucede desde 1892, con el ciego y mendigo Eugenio Padín,116 «La ciudad», El regional: diario de Lugo 2922 (16-06-1892): 3. lo que proviene de la calle y gusta al público del Gran Hotel, es introducido en el Salón de Fiestas para deleite de las clases más acaudaladas.
6. Conclusiones
⌅La modernización de los establecimientos termales, en cuanto a infraestructura e higiene, y el desarrollo de la burguesía desde el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX son decisivos para el desarrollo de la industria termal. La música está presente en la cotidianidad pues los propietarios son conscientes de su papel para propiciar la convivencia y sociabilidad de gentes tan distintas. Esta actividad se diversifica en la vida ordinaria en función de las exigencias sujetas al horario del agüista. Los conciertos, las veladas sociales, las comidas implican la división de la jornada, marcando las horas de «reposo», acompañando el tratamiento medicinal o las necesidades sociales. Esta versatilidad requiere una participación de músicos importante. Sin embargo, la funcionalidad ligada al costo-beneficio implica una oferta amplia a bajo coste. Por ello, además del cuarteto, el balneario busca otras vías para ofrecer un entretenimiento atractivo.
La creación de agrupaciones responde a esta necesidad a su vez favorecida por el interés hacia la cultura local en visitantes y el impulso del galleguismo en las élites culturales. Este asociacionismo en el balneario se explica no sólo por la estabilidad económica, sino por la presencia de profesores de primer orden del Conservatorio de Madrid y el deseo de trasmitir una educación para los trabajadores del establecimiento, nativos de la localidad, muchos de ellos niños. Por otra parte, las veladas reflejan un deseo de atraer agüistas de la nueva burguesía, dando la oportunidad de ser partícipe en estos eventos junto con «personalidades», en imitación de las prácticas de los salones de las élites.
Aunque las diferencias sociales y las necesidades de segregación perviven en el Salón de Fiestas del Gran Hotel, en otros espacios como el Teatro del Balneario y los conciertos en torno a las fuentes se demuestra que existe una convivencia en la comunidad de enfermos importante. La trashumancia a lo largo de las décadas tiene una repercusión en el modo de entender y trasmitir la música que favorece la diversificación de la actividad musical y crea la necesidad de una programación de conciertos para un público «de masas». En este sentido, las asociaciones musicales de operarios del balneario tienen una gran responsabilidad reflejado en la configuración de un repertorio destinado a un público global. La gran afluencia humana a Mondariz supone también un gran atractivo para compañías itinerantes e intérpretes emergentes, que trasladan repertorio a regiones donde no existe un teatro estable, dando a conocer a la población local las tendencias de las principales ciudades.
Quedan muchas preguntas abiertas, por las limitaciones de extensión y tiempo, como el nivel de agencia, la planificación de las giras, las asociaciones culturales, las redes de movimiento de los intérpretes o el estudio comparativo de las tablas del repertorio del cuarteto y de la banda. Respecto a este último punto, es necesario un estudio más detenido ya que estadísticamente no son representativas en cuanto a fechas y número de conciertos. Todo ello será desgranado en otra investigación en vías de desarrollo.
Anexos
⌅Declaración de conflicto de intereses
⌅La autora declara que no tiene intereses económicos ni relaciones personales que pudieran haber influido en el trabajo presentado en este artículo.
Agradecimientos
⌅Agradezco a la profesora Pilar Ramos la corrección del texto pero, sobre todo, su generosidad de recomendar lecturas en sus clases que iluminaron la creación de este trabajo.
Declaración de contribución autoría
⌅Conceptualización, curación de datos, investigación, metodología, visualización, redacción - revisión y edición.