1. INTRODUCCIÓN
⌅En el universo del arte flamenco y en concreto, en el de la guitarra flamenca, el acompañamiento al baile ha sido siempre una de las disciplinas más importantes. La guitarra flamenca, al acompañar, aúna tres materias fundamentales: la de acompañante al baile, la de acompañante al cante y la de guitarra solista o de concierto.
Una de las secuencias guitarrísticas típicas es la que acompaña a otra secuencia homónima típica del baile: la escobilla. La escobilla de baile es una secuencia de zapateados que forma parte de algunos bailes flamencos y que suele ser de obligada interpretación. Ambas escobillas, la guitarrística y la de baile a la que acompaña, han quedado fijadas a lo largo de generaciones mediante la trasmisión oral.
Las escobillas guitarrísticas tienen una estructura musical identificable, de manera que el bailaor o bailaora reconoce perfectamente si una melodía determinada es o no la música que corresponde a la escobilla a la que se aplique. Algunas de estas melodías tienen un recorrido musical histórico que se remonta a la etapas denominadas pre-flamenca1
Dos de estas escobillas son consideradas fundamentales en el flamenco: las de soleá3
Desde su origen, las melodías que se utilizan para acompañar las escobillas de soleá y alegrías han evolucionado hasta llegar a establecerse como melodías fijas y reconocibles, identificativas del baile en el que se integran. Aunque dichas melodías están en el conocimiento de los guitarristas y se han recogido ocasionalmente en partituras, consideramos que no están lo suficientemente teorizadas ni relacionadas entre sí y que merecen ser objeto de estudio para el conocimiento científico de la guitarra flamenca de acompañamiento.
A diferencia de otros palos bailables, cuyas escobillas pudieron ser producto de una creación momentánea del intérprete6
En definitiva, con este artículo hemos pretendido aportar un estudio pormenorizado sobre las escobillas de los palos flamencos de soleá y alegrías, ampliando así el conocimiento musical y dancístico sobre esta estructura paradigmática de la guitarra y del baile flamenco.
2. LA ESCOBILLA DE BAILE Y LA ESCOBILLA DEL TOQUE FLAMENCO
⌅La escobilla de baile es una combinación larga de zapateados, en la que se muestra la fuerza, virtuosismo y precisión del bailaor/a. Teresa Martínez de la Peña, en su libro Teoría y práctica del baile flamenco, la define de la manera siguiente:
Pero cuando el zapateado y el redoble se combinan y juntos prolongan su acción durante una parte completa del baile, entonces esta combinación recibe el nombre de Escobilla. Escobilla, por tanto, es el nombre específico de una parte del baile durante la cual se puede prescindir de la actuación de brazos y demás partes del cuerpo para centrar el interés en el sonido rítmico de los pies. La escobilla comienza por zapateados fáciles y continúa con otros más complicados, al mismo tiempo que aumenta progresivamente la velocidad.7
En Figuras, pasos y mudanzas, Eulalia Pablo y José Luis Navarro especifican que, aunque se suelen emplear los términos zapateado y escobilla de manera indiferenciada, las escobillas son, en sentido estricto, grupos de zapateados: «Deben hacerse por pares o completos, es decir, con ambos pies, primero con uno y luego con el otro [...] Durante su ejecución se puede subir o bajar el ritmo, hacerlo más vivo o más lento, pero esto debe de hacerse de una forma progresiva, sin cambios bruscos, «sin alterar el compás», como dicen los flamencos».8
En la misma línea, Gabriel Vaudagna, en Bailar al cante: deconstrucción y estructura, añade que la combinación de zapateados debe tener un mínimo de 4 compases y que el desarrollo de la misma debe terminar con un cierre.9
Tal y como adelantábamos en la introducción, las escobillas de los palos de alegrías y soleá han sido y son prácticamente imprescindibles en el baile flamenco. Es en estos palos en los que esta secuencia forma parte esencial de la estructura del baile: «las escobillas son las partes zapateadas de algunos bailes, normalmente en alegrías y soleá».10
En el Volumen II del método de guitarra Falsetas Collection, Farzad Amirani describe la escobilla de baile, especificando cómo la guitarra acompaña a dicha parte bailable. El autor dedica un apartado a la escobilla de soleá, con la siguiente aclaración: «La escobilla, en realidad se refiere a una parte del baile, donde el bailaor muestra sus habilidades con los pies. Es especialmente utilizada en Alegrías y Soleá donde también el guitarrista toca una parte rítmica que se encuentra en armonía con el pie del bailaor».11
Cotejando métodos de guitarra y referencias que aborden el estudio de las escobillas en el toque flamenco, se observa que solo algunos autores denominan escobilla a las variaciones que actualmente se utilizan para acompañar las escobillas (véase Amirani en el Ejemplo musical 1, Jared en el Ejemplo musical 2 o Koster en el Ejemplo musical 11). Otros autores, aunque incluyen las falsetas correspondientes en sus publicaciones, no las denominan con el nombre específico (Emilio Medina, Ejemplo musical 16 o Juan Grecos, Ejemplo musical 17). Sin embargo, en el conocimiento de los guitarristas flamencos sí está presente que determinadas secuencias son las que se ejecutan en las escobillas de los bailes. Por esta razón, para este trabajo se han tenido en cuenta a autores que han catalogado como escobillas las melodías y secuencias que tratamos, aunque no sean especialmente conocidos en los ámbitos flamencos. Existen, además, publicaciones que incluyen variaciones personales, creadas o modificadas por los autores, pero no las variaciones tradicionales objeto de nuestro estudio.12
2.1. Tipos de escobillas guitarrísticas
⌅En el toque guitarrístico que acompaña al baile, existen dos tipos de escobillas:13
- a) Escobillas en las que se emplean falsetas tradicionales del toque flamenco.
- b) Escobillas que se acompañan solo con acordes.
Ambos tipos de toque pueden combinarse ya que, si la velocidad del baile lo requiere, en las escobillas melódicas como las de soleá y alegrías que aquí abordamos, esta aceleración del baile va acompañada de una aceleración del acompañamiento, que puede llevar a transitar de la parte eminentemente melódica a una sección de acordes eminentemente rítmica.
2.1.1. Escobillas en las que se emplean falsetas tradicionales del toque flamenco
⌅Los estilos flamencos de la caña, el taranto, la seguiriya, las soleares y las alegrías, utilizan melodías concretas para el acompañamiento de la escobilla. Estas melodías están catalogadas como falsetas en algunas piezas y métodos de guitarra flamenca y, efectivamente, responden a las características de las falsetas guitarrísticas. Es el caso de Dennis Koster, quien en su publicación Atlas: Flamenco Guitar, agrupa «Escobillas por Alegrías, por Soleares y por Bulerías» en una Lección 9 denominada «Falsetas de Arpegio».14
En el toque flamenco, las falsetas son interludios instrumentales que se alternan con las estrofas vocales y que pueden servir además como introducción del cante. En su interpretación existe cierta libertad para cambiar de compás o de lenguaje armónico. Según Lola Fernández, «una falseta es una especie de micro-composición creada por el instrumentista, que es retenida en su memoria y que forma parte del repertorio personal que hace singular a cada instrumentista flamenco».15
Este artículo aborda las falsetas para las escobillas de soleá y alegrías, dos escobillas fundamentales en el baile flamenco, pero otros palos también contienen escobillas, con sus correspondientes falsetas asociadas. Son los casos, por ejemplo, de la seguiriya, el taranto o la caña.
Paul Jared, en su libro A New Anthology of Falsetas for Flamenco Guitar, incluye la falseta de seguiriya, añadiendo unos comentarios sobre su estructura musical:
el ritmo de las seguiriyas es esquivo y difícil de asimilar, para los que no nacimos en él; además, las falsetas para seguiriyas presentan mayor complejidad cuando se extienden sobre dos o más compases, como suele ocurrir. Así que a modo de introducción, aquí está la melodía tradicional de escobilla para seguiriyas, con la cuenta de «cinco tiempos» como se describe anteriormente. La frigia es la tonalidad habitual de las seguiriyas, siendo la frigia Mi una variante tradicional; los ejecutantes de hoy también utilizan la afinación rondeñas (C# phrygian), una clave cuyas voces de acordes complejas y disonantes expresan con elocuencia el más jondo de los palos.19
Alfredo Mesa, en su «Análisis de la escobilla tradicional del taranto»,20
La escobilla de la caña21
2.1.2. Escobillas que se acompañan solo con acordes
⌅En estilos flamencos como los tientos, tangos, bulerías, garrotín, soleá por bulerías y otros, no existe una falseta típica para el acompañamiento de la escobilla, sino que esta se acompaña solamente con secuencias rítmicas, realizando una serie de acordes. Estas secuencias rítmicas pueden constituir también el final de escobillas que se acompañan con falsetas melódicas, especialmente cuando el baile acelera. La aceleración del baile obliga a transitar de la melodía de la falseta a las secuencias puramente rítmicas.
En el siguiente ejemplo, tomado del ya mencionado método de Farzad Amirani, el autor trascribe una escobilla de soleá de Eduardo Rebollar,23
2.1.3. Trascripción de Ritmo de Escobilla de Soleá.
⌅Esta otra imagen pertenece al acompañamiento rítmico de la escobilla de un baile por tangos, extraída del libro de Juan Martín, «Raquel Dances Tangos»,24
3. LA ESCOBILLA GUITARRÍSTICA DE SOLEÁ
⌅La soleá es un palo cantable y bailable, cuya modalidad musical matriz es el modo flamenco.25
Para la trascripción musical con la negra como figura de tiempo, hay quien coloca los acentos sobre una base regular de cuatro compases de 3/4 (Ejemplos musicales 1, 6 y 10), hay quienes utilizan la amalgama de dos compases de 3/4 más tres de 2/4,26
Como muestra de trascripción a corcheas, nos remitimos a los Ejemplos musicales 12 y 13. Ambos están escritos en compás regular, sin amalgamas, pero el segundo de ellos, al tener un comienzo anacrúsico, hace coincidir los acentos 3, 6 y 12 de la soleá, con los ictus del compás. Hay una tercera forma de trascripción en corcheas que, además de tener comienzo anacrúsico, utiliza la amalgama 3/4 más 6/8 (Ejemplo musical 9).
La soleá tradicional27
De las cuerdas graves de la guitarra, en el toque de la escobilla de la soleá, se desprende una melodía fácilmente reconocible. Como exponemos en el siguiente apartado, esta melodía evolucionó hasta quedar tal y como mostramos en la partitura —en su estructura más simple—, extraída del primer volumen del Manual didáctico de la guitarra flamenca,32
Observamos la misma melodía, pero con los acordes desplegados, en el ya mencionado segundo volumen del Método Falsetas Collection de Farzad Amirani (Ejemplo musical 1).
Esta falseta que exponemos en el Ejemplo musical 1 es una de las secuencias o clichés típicos del acompañamiento al cante por soleá. Es un cliché propio de la guitarra, no se usa para acompañar a la voz, sino como interludio guitarrístico. Del bajo de la guitarra se desprende una melodía sencilla, reconocible como típica de soleá, la misma del Manual didáctico de la guitarra flamenca de Manuel Granados que se muestra en el Ejemplo musical 18. La secuencia es denominada por algunos autores «Secuencia en La menor». Es el caso de Lola Fernández en su método Flamenco al piano 1: Soleá33
Exponemos la escobilla de soleá que recoge Dennis Koster en su método Guitar Atlas Flamenco, en la lección 9, titulada «Arpeggios Falsetas», con el texto introductorio del autor. En dicha lección se muestran para su estudio, las escobillas de soleá y alegrías. El ejemplo corresponde a la falseta para la escobilla de soleá (Ejemplo musical 11).
Refiriéndose a este patrón musical de la escobilla de soleá, Koster explica: «Este ejemplo muestra dos versiones diferentes de la más tradicional de todas las falsetas de soleares».35
Observamos que es la misma secuencia o falseta recogida por Amirani (Ejemplo musical 1) pero embellecida con notas de adorno, similar a la variación del bajo con nota de paso de Fernández (Figura 2).
3.1. Origen y evolución de la escobilla guitarrística de soleá
⌅En el siglo XIX, importantes creadores-recopiladores de la música popular tradicional, como Sebastián Iradier (1809-1865), Eduardo Ocón (1833-1901) o Julián Arcas (1832-1882), recogen obras que incluyen la melodía que, con el transcurso del tiempo, quedará fijada como falseta de la escobilla para el baile de soleá.
«La Soledad de los barquitos y la Malagueña: canción árabe», de Sebastián Iradier, fechada en 1863,36
Esta obra de Iradier está escrita en 3/8. La secuencia está constituida por doce partes con valor de corchea. Como podemos apreciar, la línea de la melodía del bajo se corresponde con la que se utiliza en la soleá durante la escobilla (Véanse Ejemplos musicales 1 y 10), a excepción del tercer compás,37
Eduardo Ocón recoge la misma melodía en su obra «Soledad», escrita en 3/8 y publicada en Cantos españoles. Colección de aires nacionales y populares. En la partitura aparece la siguiente anotación: «Este canto es casi tan popular como el Fandango, siendo la variante que figura en esta página la que hemos creído más sencilla y popular de las muchas que de tal melodía se conoce».38
En el segundo volumen de su libro Génesis musical del cante flamenco, Castro Buendía opina que «La Soledad» de Iradier (Ejemplo musical 12) es el antecedente directo de la composición para guitarra de Julián Arcas40
José Otero, en su Tratado de bailes de 1912, dedica uno de los apartados a los «Bailes Regionales españoles», incluyendo un baile titulado «Soleares de Arcas».43
En relación a Julián Arcas y su soleá, Otero comenta lo siguiente:
pues casi me atrevo á asegurar que las Soleares de Julián Arcas, que así se llama el autor de la música, es el baile andaluz más bonito y más gracioso de todos y el más célebre por todos los conceptos, por ser las personas que lo han dado á conocer de los más reputados maestros y artistas […] Este guitarrista célebre ha sido quizás en su época el mejor; pues los tocaores actuales, cuando ejecutan alguna composición en la guitarra, para que los escuchen, dice: Seguidillas gitanas de Arcas; Malagueñas, javeras o granadinas de Arcas, y casi todos los toques y falsetas flamencas llevan el sello de Arcas. 45
Rafael Marín, en su Método de guitarra de 1902, incluye un apartado titulado «Acompañamiento de algunos bailes». El autor presenta una partitura titulada «Soleá de Arcas», escrita en 3/4, en el tono de La flamenco / Re menor,46
En el acompañamiento de bailes me limito á poner algunos de palillos (castañuelas), por ser los similares del flamenco […] No pongo acompañamiento de los verdaderos bailes flamencos, porque con limitarse á tocar cuanto llevo hecho de ellos, es lo suficiente. Así como los bailes de palillos tienen sus toques fijos, los bailes flamencos, no; siempre se bailan a capricho. 49
Curiosamente, esta soleá de Marín, aunque expuesta como soleá de Arcas, no incluye la secuencia melódica de la escobilla que sí está presente en la soleá original de Julián Arcas (Ejemplo musical 14). Entendemos que esta parte musical aún no había llegado a convertirse en paradigma de la soleá, especialmente en el baile. El momento en que se incorpora al baile como parte identificativa, es aún desconocido. En una entrevista verbal concedida para este artículo, sobre la aplicación de la melodía que tratamos a la escobilla de baile, el guitarrista flamenco Andrés Batista comenta: «Eso son variaciones que ya existían y hacían los guitarristas más antiguos, como Manolo de Huelva.50
Aunque hemos expuesto que la soleá se toca en el tono y posiciones de Mi flamenco (por arriba),52
La utilización sistemática de determinados toques para determinados cantes ha educado el público de los aficionados en la asociación del color de cada cadencia con cantes correspondientes: el toque «por medio» para la seguiriya, bulería por soleá, algunas soleares, algunos fandangos, gran parte de las bulerías, el toque «por arriba» para las soleares, las malagueñas, las serranas, algunas bulerías; el toque «por granaína» para las granaínas y medias granaínas, el toque «por Levante» para los estilos mineros etc., hasta configurar unas reglas estéticas de referencia para artistas y público [...] Estas reglas han marcado todo el siglo XX y están muy interiorizadas en la educación y percepción de «lo flamenco». 53
En el Método de guitarra flamenca. Sus antecedentes, su escuela, su aprendizaje, de Emilio Medina, publicado en 1958, observamos que la melodía que estamos considerando típica de la escobilla de soleá aparece en el bajo, armonizada con acordes por las cuerdas superiores (Ejemplo musical 16).
También de 1958 data el método La guitarra flamenca por Juan Grecos, que incluye un extracto de la falseta que se utilizará posteriormente para el acompañamiento de la escobilla en la soleá (Ejemplo musical 17).
Revisando los diferentes métodos de guitarra flamenca que se han publicado desde Rafael Marín hasta la actualidad, constatamos que a partir de los métodos de Emilio Medina (1958Medina, Emilio. Método de guitarra flamenca. Sus antecedentes, su escuela, su aprendizaje. Buenos Aires: Ricordi Americana, 1958.) y Juan Grecos (1958Grecos, Juan. La guitarra flamenca. Madrid: Unión Musical Ediciones, 1958.), se empieza a reflejar la melodía de la escobilla de soleá tal y como se ejecuta hoy en día. Aunque son escasos los métodos que especifican que sea la falseta utilizada para el baile; la mayoría la etiquetan como una variación instrumental de soleá.
El Manual didáctico de la guitarra flamenca, de Manuel Granados, presenta un ejercicio partiendo de esta melodía como base y ajustando las notas al ciclo de 12 tiempos, con sus correspondientes acentos. La melodía está enriquecida con distintas armonías. En el volumen 1 del método, se muestra el siguiente ejercicio sobre la melodía de la escobilla de soleá (Ejemplo musical 18).
La falseta recogida por Manuel Granados y las variaciones mostradas en los ejemplos de Amirani, Koster, Medina y Grecos (Ejemplos musicales 1, 11, 16 y 17, respectivamente) son las secuencias que han quedado registradas en el acompañamiento al baile flamenco como falsetas para la escobilla de la soleá. Estas falsetas se han utilizado durante décadas; aunque no siempre se hayan catalogado como escobillas,54
4. LA ESCOBILLA DE ALEGRÍAS
⌅Las alegrías son un palo cantable y bailable vinculado a la ciudad de Cádiz. Tradicionalmente se tocan en la tonalidad de Mi mayor,55
La estructura rítmica y la técnica guitarrística56
Juan Grecos destaca la importancia de la escobilla de alegrías apuntando que «consiste en una serie de melodías y arpegios basados en los acordes de tónica y dominante. Estos acordes se alternan cambiándose al final de cada compás. Se repite así un número indefinido de veces».59
Referenciamos y analizamos a continuación, según orden cronológico, algunos libros didácticos sobre guitarra flamenca que recogen secuencias de escobillas por alegrías. Todas se encuentran en la tonalidad de La mayor, tonalidad que se utilizaba tradicionalmente para el acompañamiento del baile: «Tradicionalmente, las Alegrías por Medio se usaban sólo para acompañar el baile y las Alegrías por arriba para acompañar el cante».60
1) Rafael Marín, en su método de 1902 Método de la guitarra por música y cifra. Aires andaluces, ya incluye algunas variaciones sobre la estructura armónica y rítmica de la melodía de la escobilla de alegrías, aunque el autor no denomina con ese término a las secuencias. Mostramos dos de las variaciones. Se trata de dos secuencias de doce corcheas, organizadas en cuatro compases de 3/8. Se corresponden con dos compases de alegrías, entendiendo compás como ciclo de 12 partes (Ejemplo musical 19).
La armonía que sustenta todas las variaciones es la misma: tres compases de tónica y uno de dominante, que son respondidos con tres compases de dominante y uno de tónica (I/I/I/V/V/V/V/I). Es lo que en el discurso musical se denomina pregunta-respuesta; en este caso, la pregunta-respuesta más básica, que se articula con los grados I y V de la tonalidad.
La primera variación se estructura en lo que en flamenco se denominan «medios compases».61
En la segunda y tercera variación, se observa mejor lo que denominamos «medios compases». Estas dos variaciones presentan una estructura melódica similar, sus cierres se producen cada seis tiempos, quedando configurados con las armonías siguientes: tónica/dominante/dominante/tónica. Las variaciones cuatro y cinco siguen prácticamente el mismo esquema rítmico y melódico que las anteriores.
2) En el método La guitarra flamenca por Juan Grecos,63
Recordemos que en el método de Marín no aparece en ningún momento el término escobilla, pero sí se repite constantemente la melodía de la escobilla con diferentes armonizaciones.
3) Juan Serrano, en su publicación de 1979, Flamenco Guitar, expone una escobilla de alegrías constituida por 12 corcheas agrupadas en cuatro compases de 3/4, con una estructura diferente a la anteriormente expuesta. Los dos primeros ciclos de 12 están subdivididos en dos partes de 6, con su correspondiente remate o cierre. Los siguientes dos ciclos de 12 presentan la melodía en el bajo, acompañada del Mi como pedal agudo, finalizando con el cierre en los tiempos 10-11-12.
4) Dennis Koster, en Guitar Atlas Flamenco, de 2002, incluye un apartado sobre la escobilla y muestra un ejemplo de dos ciclos de 12 partes. El autor señala que «la importancia de apoyar el pulgar se traslada a las falsetas de arpegio [...] como en el ejemplo 24. El Ejemplo 24 es el acompañamiento más tradicional de las escobillas. La melodía se toca íntegramente con golpes de pulgar apoyando».65
Estos clichés melódicos que hemos expuesto, recopilados por los autores referenciados, son los que han quedado fijados y se utilizan actualmente como base musical para la escobilla de alegrías.
4.1. Las alegrías y la jota aragonesa
⌅La jota aragonesa ha influido notablemente en la configuración de las alegrías. Miguel Ortiz, en la web Flamenco Viejo, comenta lo siguiente sobre esta vinculación entre la jota y las alegrías:66
En su origen, podemos observar las influencias de varios estilos, como las coplas romanceadas, los panaderos, seguiriyas, los viejos fandangos de Cádiz, las rosas (otro tipo de cantiñas) y jaleos, pero es la jota la que tiene mayor participación e importancia en la creación de las alegrías, tanto como para decir que son su base fundamental […] Se cree firmemente que la configuración musical de las alegrías empieza a formarse en el primer cuarto del siglo XIX; en la emigración de los aragoneses a Cádiz con el motivo de la Guerra de la Independencia. De esta convivencia de aragoneses y gaditanos, hermanados en una lucha contra del invasor común francés, salió un cante conocido como «jota de Cádiz» […] Posteriormente, a mediados del siglo XIX, (coincidiendo con el nacimiento de la soleá en Triana en 1850), los flamencos empiezan a aflamencar estas jotas de Cádiz, adaptándolas al ritmo de la soleá.
Faustino Núñez opina que las alegrías no son otra cosa que jotas adaptadas al compás de la soleá al golpe,67
En referencia al flamenco la jota, en el plano rítmico, aportó una serie de acentuaciones que se conservan en géneros como las cantiñas, aunque fue en el armónico donde ha dejado una huella más profunda, precisamente en la alternancia de tónica y dominante que pervive como bajo ostinato en buena parte de los estilos flamencos realizados en los modos armónicos, mayor y menor. 68
Por nuestra parte, queremos ampliar estas referencias indicando que en la jota aragonesa y las alegrías, como en cualquier otra forma popular o flamenca, es importante diferenciar la parte puramente instrumental de la parte vocal. Tanto en la jota69
- Primer tercio o verso: V/V/V/I
- Segundo tercio o verso: I/I/I/V
- Tercer tercio o verso: V/V/V/I
- Cuarto tercio o verso: I/I/I/V
- Quinto tercio o verso: V/V/V/I
La copla de jota se alterna con interludios instrumentales en los que los instrumentos realizan variaciones melódicas sobre la misma armonía. La estructura es la misma de la escobilla de alegrías que hemos expuesto en un párrafo anterior: la pregunta-respuesta I/I/I/V/V/V/V/I. Antes de dar paso al interludio instrumental, las coplas de alegrías enlazan directamente con un estribillo vocal denominado también «coletilla»71
Salida típica de alegrías en Do mayor (Ejemplo musical 24). Primera parte del estribillo típico de alegrías en Do mayor (Ejemplo musical 25).
La escobilla de alegrías se corresponde en acordes y duración con la parte instrumental de la jota, por lo tanto también con la salida y la primera parte del estribillo de alegrías: la secuencia armónica de pregunta-respuesta I/I/I/V/V/V/V/I. Sobre la similitud con la variación instrumental de la jota, así lo especificó Julián Ribera y Tarragó en referencia a la siguiente partitura, extraída de su libro de 1928, La música de la Jota Aragonesa, e incluida en el capítulo «Lo que ejecutan los instrumentos», junto con algunos otros ejemplos: «A primera vista, se destaca un hecho muy característico: el que los instrumentos se sujeten a una pauta armónica, rígida, invariable: cuatro compases de acorde de tónica, seguidos de cuatro de acorde de dominante, repitiéndose la combinación indefinidamente».74
Entendemos que la sucesión de acordes no se da exactamente como indica Ribera. Si contabilizamos los acordes a partir del primer ictus, tal y como entendemos que debe realizarse la cuenta armónica, la estructura debe representarse así: I/I/I/V/V/V/V/I. Armonizando la melodía con los bajos correspondientes, notas do (tónica) y sol (dominante) —los mismos que en la escobilla de alegrías (Ejemplos musicales 21, 22 y 23)— la partitura queda de la siguiente manera (Ejemplo musical 27).
Si analizamos las variaciones de la Jota Aragonesa de Julián Arcas75
En las escobillas de Rafael Marín77
4.2. Relación entre las escobillas de soleá y alegrías
⌅Es sabido por los intérpretes flamencos que los pasos del baile de las escobillas de soleá y alegrías son intercambiables; es decir, un bailaor o bailaora puede ejecutar los mismos pasos en una escobilla o en otra.80
Aunque las melodías de las escobillas de soleá y alegrías están armonizadas cada una en su tonalidad correspondiente —soleá en el modo flamenco y alegrías en modo mayor—, ambas presentan una rítmica parecida, al estar estructuradas sobre el compás anacrúsico flamenco 12 tiempos. Por lo tanto, si las escobillas de alegrías y de soleá se ejecutan simultáneamente, cerrando ambas en el tiempo 10, encajan perfectamente. La diferencia radica en la armonía y en la velocidad que se imprime a cada una de ellas (mayor velocidad en las alegrías). En el caso de la escobilla de soleá, la melodía siempre presenta un cierre del acorde en los tiempos 10-11-12 y en las alegrías, el cierre del acorde también se sitúa en los tiempos 10-11-12 y/o en los tiempos 4-5-6 (medios cierres).
A continuación, mostramos una falseta de escobilla de soleá junto con una de alegrías. Ambas se encuentran en tonalidad de Mi, la de soleá en Mi flamenco y la de alegrías en Mi mayor. Las dos se configuran en el ciclo de 12 tiempos y presentan la melodía en el bajo. La falseta de soleá abarca un ciclo de 12 tiempos, mientras que la falseta de alegrías abarca dos ciclos de 12 tiempos. Obsérvese el cierre entre los tiempos 10 y 12, desplegando el acorde de manera similar. En la ejecución de ambas falsetas, cada una para sus bailes respectivos, las dos se repiten en bucle hasta que se produce la aceleración del baile, instante en el cuál se transita a un acompañamiento a base de acordes en rasgueados.
5. CONCLUSIONES
⌅En el baile flamenco, la escobilla es una secuencia específica de zapateados en la que los pies son los protagonistas. La guitarra flamenca acompaña a estas partes bailables con unas secuencias melódicas —que pueden integrarse en el grupo de las falsetas— o con secuencias específicas de acordes. Dos escobillas son consideradas fundamentales en el toque y en el baile: las escobillas de soleá y alegrías. En este artículo hemos abordado el estudio de las falsetas que tradicionalmente acompañan a las escobillas del baile de soleá y alegrías.
Tras revisar métodos de guitarra y referencias bibliográficas que abordan el estudio de las escobillas en el toque flamenco, hemos constatado que solo algunos autores denominan escobilla a la variación que usualmente se utiliza para acompañar la escobilla de soleá —Dennis Koster (2002Koster, Dennis. Atlas: Flamenco Guitar. Nueva York: Alfred Publishing, 2002.) y Farzad Amirani (2008Amirani, Farzad. Falsetas Collection. Vol. 2. Madrid: RGB Arte Visual, 2008.), por ejemplo—. Otros autores anteriores, aunque incluyen las falsetas correspondientes en sus métodos o tratados, no las denominan con el nombre específico —Emilio Medina (1958Medina, Emilio. Método de guitarra flamenca. Sus antecedentes, su escuela, su aprendizaje. Buenos Aires: Ricordi Americana, 1958.) o Juan Grecos (1958Grecos, Juan. La guitarra flamenca. Madrid: Unión Musical Ediciones, 1958.), por ejemplo—.81
Hemos constatado que, desde la segunda mitad del siglo XIX, importantes creadores-recopiladores de la música popular tradicional, como Sebastián Iradier (1809-1865), Eduardo Ocón (1833-1901), o Julián Arcas (1832-1882), publican obras que incluyen la melodía que, con el transcurso del tiempo, quedará fijada como falseta de la escobilla para el baile de soleá. Por lo que hemos concluido que la música académica y la trasmisión oral se han dado cita en la configuración de gran parte de la música flamenca, en un proceso de retroalimentación: recopiladores que trascriben la música popular-tradicional, dejándola fijada en partituras, desde la que poder después volver a la práctica popular.
En lo que respecta a la escobilla de alegrías, hemos expuesto que tanto en su longitud como en su sistema (modo mayor) y estructura armónica, se corresponde fielmente con la variación instrumental que en la jota aragonesa se intercala con las coplas de la voz: tres compases de tónica y uno de dominante, que son respondidos con tres compases de dominante y uno de tónica (I/I/I/V/V/V/V/I). Y que esta estructura es la misma con la que se acompaña la salida típica de la voz y el estribillo o coletilla de las alegrías. Aunque la relación entre la jota aragonesa y las alegrías está establecida por diferentes autores, nos ha parecido de rigor señalar las diferencias entre la parte puramente instrumental y las partes vocales, tanto en una como en otra.
Por último, hemos querido profundizar en la afinidad que los intérpretes flamencos reconocen entre las escobillas de soleá y alegrías. En el baile, los pasos de las escobillas de soleá y alegrías son intercambiables, lo que supone que, musicalmente, ambas escobillas deben tener también similitudes. Tal y como se observa en ejemplos musicales que hemos expuesto, las coincidencias entre las escobillas de soleá y alegrías se dan en la rítmica —ambas se articulan sobre el compás flamenco de doce anacrúsico—, en los cierres entre los tiempos 10 y 12 del ciclo, y en la textura y técnica guitarrísticas —melodía en las notas del bajo, acompañada con notas del acorde en las cuerdas agudas—. Las diferencias radican en la velocidad y en el modo o sistema musical —por lo tanto también en sus acordes y melodías—. La soleá es de tempo más pausado que las alegrías, lo que permite al baile incluir más figuras en el zapateado, y está en modo flamenco, a diferencia de las alegrías cuyo modo es el mayor. 82